¿QUIERES CONVERTIRTE EN UN MONITOR DE MEDITACIÓN? ASÍ ES COMO SE INICIA EL PROCESO

¿QUIERES CONVERTIRTE EN UN MONITOR DE MEDITACIÓN? ASÍ ES COMO SE INICIA EL PROCESO

Cuando alguien menciona las palabras «monitor de meditación» en una frase, puede que le venga la imagen de un sabio de barba larga sentado con las piernas cruzadas en las montañas de Rajastán. Aunque ha habido brillantes maestros a lo largo de la historia que encajan con ese perfil bastante estereotípico, en estos días, los maestros de meditación probablemente están más cerca de casa. Tu compañero de trabajo, vecino, barista favorito o taxista puede estar en camino de convertirse en maestro.

¿Te preguntas cómo puedes comenzar tu viaje para enseñar a otros cómo desarrollar tu práctica? Aquí hay seis pasos para que eso suceda:

1. Haz tu investigación.

Si estás interesado en la meditación, esta parte debería ser fácil. Tómate un tiempo para aprender todo lo que puedas sobre ella. Estudia los diferentes tipos, toma una clase, habla con la gente que enseña, y haz una práctica regular. Con todos los recursos disponibles tanto en línea como fuera de ella (piensa en clases de meditación digitales y aplicaciones telefónicas de meditación guiada), no hay razón para no estar bien versado en la práctica.

  CUALIDADES DE UN MONITOR DE MEDITACIÓN

2. Afina tu práctica.

El requisito más básico para convertirse en maestro es recorrer el camino. Si vas a enseñar a otros a meditar, necesitas tener una práctica sólida propia. Para empezar, aparta una hora específica del día, todos los días, para meditar (una sesión matutina de 10 minutos funciona mejor para mí). También puedes asistir a retiros, meditar con amigos y, lo más importante, hablar con gente de la comunidad de meditación para profundizar en tu comprensión. Exponerse a diferentes perspectivas y métodos te ayudará a navegar por tu propia práctica y a comprender mejor a tus futuros estudiantes.

3. Asegúrate de que estás entrando en ella por las razones correctas.

Una gran pregunta que debes hacerte es por qué quieres ser profesor de meditación en primer lugar. Si tu objetivo es convertirte en un gurú de la meditación de fama mundial, superrico, podrías estar en esto por las razones equivocadas. Sin embargo, si caes en una de estas tres categorías, tus intenciones están probablemente más en línea con lo que este viaje implica:

  1. Eres un buscador de conocimiento y anhelas más educación en los tipos centrales de meditación. Quieres convertirte en un maestro meditador y sumergirte más profundamente en tu práctica diaria, pero no tienes aspiraciones de enseñar regularmente.
  2. Eres un experto en bienestar. Tal vez seas un profesor de yoga o un profesional de la salud mental. Sabes lo poderosa que puede ser la meditación, y quieres que tus clientes duerman más profundamente, vivan con menos estrés o ansiedad, y disfruten de los otros beneficios únicos que la meditación puede ofrecer.
  3. Enseñar meditación es tu vocación. Has experimentado los profundos efectos de la meditación en tu propia vida y te apasiona compartir la práctica con tantas personas como sea posible.
  ¿Qué hace un monitor de meditación?

Cualquiera que sea la categoría en la que te encuentres, siempre y cuando tus intenciones sean puras, este camino te recibirá con los brazos abiertos y continuará creciendo y evolucionando contigo.

4. Participar en un entrenamiento de inmersión con un instructor experimentado.

Para ser bueno en cualquier cosa, necesitas mucha práctica. Comprometerse con un curso extenso y definido es una gran manera de acelerar tu aprendizaje y es la opción más efectiva para entender realmente los entresijos de la enseñanza. Asegúrate de elegir tu programa sabiamente. Investiga el programa, los profesores que te guiarán y los resultados con los que dejarás la formación. El entrenamiento que completes influirá en el maestro que te conviertas. Asegúrate de que los valores de la organización y del profesor estén alineados con los tuyos para que puedas rendirte completamente en el papel de estudiante mientras te sumerges más profundamente en este aprendizaje.

5. Prepara tu práctica y comparte tu don con el mundo.

Enseñar a otros puede parecer desalentador al principio, pero como todo lo demás, solo requiere práctica. Comienza con un pequeño grupo de amigos o compañeros de trabajo, y mantén cada sesión de 10 a 15 minutos. Empezar con gente que conoces es una gran manera de facilitar la enseñanza a gente nueva. Guíe a sus estudiantes en su estilo aprendido y asegúrese de hablar claramente, con habilidad y de manera relajada para promover la relajación de la mente.

  CUALIDADES DE UN MONITOR DE MEDITACIÓN

¿Listo para empezar a compartir tu don con una audiencia más amplia?

Aquí hay algunas formas estupendas de hacerlo:

  • Empieza un grupo de meditación en meetup.com
  • Graba una serie de meditaciones y ponlas en Insight Timer o en YouTube.
  • Coloca folletos en tu vecindario y organiza una meditación en grupo en un parque o centro comunitario.
  • Comienza un grupo en Facebook para anunciar tus enseñanzas y atraer a más meditadores.
  • Habla con un estudio local de yoga o de bienestar sobre la posibilidad de organizar una o dos sesiones por semana.

Una nota sobre las certificaciones:

Aunque no hay una junta oficial que certifique a todos los monitores de meditación, busca escuelas que tengan maestros de primer nivel.
Tanto si quieres profundizar en tu práctica como si estás listo para convertirte en un maestro, debes saber que cada vez que meditas estás cultivando tu propia paz interior y compartiendo ese regalo con el mundo, que es tan necesario en este momento.

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